Se cumplen 70 años de que el autoproclamado Generalísimo de los Ejercitos, conocido como Franco, declarara el fin de la guerra que Él y otros tantos como Él declararon a los españoles.
Hace ya 70 años que Franco mostró victorioso su deshonor como militar, ya que vulneró sin escrúpulos su juramente de fidelidad a la Constitución, precísamente la norma que le permitió tener el poder que obstentaba en aquel momento.
Ayer tuve el honor y la oportunidad de defender ante el Pleno de la Corporación, una moción relativa a la revocación de los títulos de “Hijos Predilectos” e “Hijos Adptivos” de nuestra ciudad, a determinados fascistas de mi pueblo que en el año 1941, fueron reconocidos con tal distinción por el Pleno Fascista de la época.
Sus méritos para conseguir de nuestra ciudad ese reconocimiento fueron, según literalmente consta en el acta de aquella sesión: “… en razón a los relevantes méritos que respectivamente contrajeron en esta localidad con motivo del Glorioso Alzamiento Nacional del 18 de Julio de 1936 acordó el Ayuntamiento por unanimidad nombrar hijos adoptivos y, como tal, también predilectos de Lucena al Teniente Coronel del Ejército Don Joaquín López Tienda, y a los también Tenientes Coroneles del Ejército Don Juan Morales Jiménez y Don Juan Pedraza Luque, así como al hoy Capitán de la Guardia Civil Don Luis Castro Samaniego”.
“Al propio tiempo y por las mismas consideraciones antes expuestas, acordó el Ayuntamiento por unanimidad, nombrar hijos predilectos de Lucena a los que son naturales de la misma, Comandante Don Eloy Caracuel Ruiz-Canela, al Teniente Coronel Don Juan León Gutiérrez, así como al que fue Jefe Local de Falange al iniciarse el Movimiento, Don Miguel Álvarez de Sotomayor y Nieto Tamarit, acordándose así mismo, que a todos y cada uno de los citados señores, se les expida sus respectivos nombramientos concordantes con este acuerdo, en la forma y condiciones que estime la Presidencia, y le sean entregados en los actos que, como homenaje a ellos, se determinen oportunamente”.
El Partido Popular, fiel a sus reminiscencias Franquistas, dijo NO a la moción, argumentando para ello en esencia dos razones; una de tipo jurídico (Los títulos son vitalicios y como los susodichos fascistas están muertos, no cabe retirarle los honores) y otro el más lamentable y triste (Aquí no estamos para perder el tiempo).
Con esta actitud el PP se muestra como un partido incapaz de superar sus viejas señas de identidad y ha aparecido ante la opinión pública de manera irrespetuosa con quienes padecieron como victimas la cruenta represión Franquista.
No obstante la moción salió adelante con el voto del PSOE y el nuestro de IU. Así que los citados señores, por si acaso, han dejado de ser predilectos y adoptivos de nuestra ciudad. Esta es la Democracia.