
La Iglesia Católica hace daño a la sociedad, no contribuye al progreso y se comporta como lo que es, una institución rancia, arcaica e incapaz de superar sus propias contradiciones.
La postura de la Iglesia frente al anuncio del Gobierno de reformar la Ley del aborto, supone una de las mayores manipulaciones informativas de las tantas que esta milenaria organización, ha hecho gala a lo largo de su triste historia.
Miente mordazmente, concienzuda e intencionadamente, al comparar la vida de un encantador bebé, frente al cachorro de un lince.
No es eso lo que la reforma de la Ley pretende, manipuladores, la Ley pretende y es en mi opinión de justicia, que ninguna madre que se vea en la necesidad de abortar, tenga que ir a la carcel por ello.
La Ley por tanto no pretende que la sociedad eliga entre matar a un bebé nacido, rechondo y simpatico, mientras protegemos la vida del cachorro felino.
Por tanto, ustedes son unos manipuladores que como todos ellos, perjudican el devenir democrático y pacífico de nuestra sociedad.
Sirva tambien de ejemplo su posición al estudio con Células Madres. En mi opinión ejercer presión social, para impedir que millones de enfermos de todo el mundo (hijos de Dios, según ellos mismos afirman), tenga la esperanza de que un día, gracias al avance en el estudio y en la aplicación de las técnicas con ”Células Madre”, no debe calificarse como legítimo derecho a la opinión, sino que debe calificarse de atentado a la humanidad, dado que sus resultados son entorpecer y obtruir la investigación para la curación de los seres vivos y nacidos.
Este embrión puede salvar la vida de muchas personas. Me pregunto ¿quienes son quienes atenta contra la vida humana?; ¿quienes estudian este embrión y consigue de él la regeneración de un pancreas, para que mis dos hermanos diabéticos se curen?, o ¿quienes por todos los medios a su alcance tratan de impedir la curación de mi hermano Cristobal y mi hermana Mª Carmen?
La respuesta es fácil: ellos.